Desde 1967, alrededor del 2 de abril, día del natalicio de Hans Christian Andersen, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil con el ánimo de inspirar el amor por los libros y para llamar la atención de la comunidad sobre los libros para niños.
La lectura infantil (bueno, y a todas las edades) tiene múltiples beneficios:
A través de la lectura podemos obtener información, nos hace reflexionar, desarrollar la memoria, la capacidad de observación y la de análisis, y nos obliga a poner atención, a concentrarnos.
Con la lectura ampliamos nuestro vocabulario, mejoramos nuestra ortografía y aprendemos las estructuras sintácticas, con lo cual tanto la expresión oral y como la escrita, se enriquecen, y con ello nuestra capacidad de organizar conceptos, pensamientos, ideas, sensaciones y sentimientos, y transmitirlos.
Al leer nos vemos obligados a seguir el curso de un historia, la sucesión de ideas, a darles coherencia, a ubicar personajes y escenarios, a establecer relaciones temporales y espaciales, con lo cual desarrollamos la lógica y la agilidad de nuestra mente para establecer conexiones.
La lectura nos hace gozar y sufrir, nos enriquece y nos transforma, nos entretiene, nos relaja, nos divierte.
En este día dedicado al libro infantil, es importante que inculquemos a los niños el amor por los libros y la lectura. Podemos empezar contándoles historias, comenzando cuando aún no saben leer, se les puede leer historias mientras ellos ven lo que estás leyendo en el libro. Poco a poco, cuando van cogiendo soltura, se pueden intercambiar turnos de lectura entre los padres y el niño y así cuando crezcan y sepan leer tengan interés y curiosidad por el maravilloso y fantástico mundo del libro infantil.
Laura Román. Educadora Social.



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